SOBRE EL ANONIMATO EN EL PERIODISMO Y WIKILEAKS

Se ha discutido con ahincó si se debe revelar la fuente brindada por una persona o entidad anónima, respecto a la publicación periodística. Esta reciente discusión ha brotado debido a que el diario estadounidense The New York Times, publico un articulo anonimo atribuido a un alto cargo de la administración de Trump. Este articulo sin firma, tan polémico, además de su contenido (o quizá precisamente por su contenido) ha desatado inquietud y furor en si (de manera general) se debe o on revelar las fuentes anónimas brindadas a los medios de comunicación. Ahora bien, la discusión es de carácter ético y de interés político, los muchos que han salido a defender la postura de los medios que quieren que se revele, tiene un trasfondo político donde les convendría que la información se revele. Se cree que hasta el mismo Trump ha orquestado una campaña de desprestigio contra la prensa, y esta noción puede ser de las más válidas.

 Es sabido ya que los entes elites como el gobierno y su gabinete, nos ocultan demasiadas cosas, para su beneficio propio o sino como algunos dicen ‘por un bien mayor’, el cual seria una información riesgosa que afectaría a los conciudadanos. Bueno, no tan solo los gobiernos, sino todos los sectores de poder que constantemente están relacionados, tales el caso de la iglesia, la empresa, la política, el crimen organizado y el sector militar. Todos estos poderes se relacionan y en todos los países conspiran en secreto, sus planes, proyectos, tratados, etc. Este evidencia su demasía de poder (que según Naim dicho sea de paso, el poder de estos ha disminuido a diferencia de otras épocas) y la necesidad aun mas de la investigación y transparencia. Bueno en ese sentido queda la responsabilidad ética a los investigadores del gobierno, para seguirles el paso y saber que hacen detrás o que no hacen, esto ha conllevado pues a descubrimiento de varios crimines corruptos de los cuales si no se le hubiesen investigado (o no se les hubiese dado el paso) jamás habrían salido a luz y precisamente los encargados en su mayoría de esto han sido fiscales, periodistas, politólogos y sociólogos. De ellos por supuesto resalta un fiscal y un periodista debido a que tienen mayor oportunidad de obtener información y a la vez ser difundida (ya que contienen un respaldo que son el medio de comunicación al que pertenecen o son afiliados). Tratándose así entonces, sabemos que los periodistas tienen sus propias fuentes, y en algunos grandes casos, por protección (y apoyados por la libertad de expresión y la libertad de prensa) han publicado con fuentes anónimas, sin las cuales tales proyectos de publicación nunca habrían salido a la luz. De estos casos hay muchos y sabemos a la perfección que los periodistas son perseguidos por un matón con poder y hasta incluso asesinados. Si recorremos las últimas décadas daremos cuenta de la importancia del anonimato para el periodista y lo mucho que esta ayudo. 

Llegado hoy, no olvidemos que la formación de la opinión pública depende en gran medida de los mensajes de los medios de comunicación: de la información y también de la opinión que complementa y da sentido a la información. Pues, a menudo se tiende a considerar que son los “opinadores”, cuyos mensajes buscan la persuasión, no el conocimiento, los principales factores de la intervención de los medios en la formación de la opinión pública (pero, seguramente, Burke pensaba más en la función informativa que en la opinativa cuando hablaba del periodismo como cuarto poder), de la desconfianza de los políticos británicos al uso que de la información pudieran hacer los ciudadanos dan fe los propios representantes que prohibieron hasta épocas muy recientes la entrada de micrófonos de radio y de televisión en las cámaras legislativas. Dejando de lado el debate sobre quién contribuye más a la formación de la opinión pública, a la distinción entre informadores y opinadores habría que añadir en el caso de estos últimos una subdivisión. Las normas de formación periodística especifican con claridad las reglas de la opinión, pero existen quienes las contravienen abiertamente y actúan con dogmatismo: simplemente califican, exponen posturas favorables o desfavorables, en lugar de aportar datos, argumentos, razonamientos destinados a mentes abiertas, inteligentes, con capacidad de análisis. Mucho después de que se otorgara a los medios de comunicación el título de cuarto poder se les atribuyó la construcción social de la realidad actual. Subrayo actual, lo que puede parecer una matización superflua, para poner de relieve que, respecto del pasado, ese papel lo han desempeñado los historiadores. Se da por hecho que el verdadero transcurso de la realidad pasada es la que nos exponen los historiadores, a pesar de que no fueron testigos de lo que ocurrió, ni se enfrentan al examen de los propios coetáneos, espectadores, testigos o actores de los acontecimientos, como deben hacer los medios. 

Los medios de comunicación de masas, a pesar del siglo largo de existencia, no han sido contemplados como “constructores de la realidad” hasta el último tercio del siglo XX. Algunos sociólogos, una vez asentadas las teorías sobre la opinión pública, volvieron los ojos hacia ellos: la labor de mediación, de trasladar los acontecimientos a los ciudadanos no consistía en poner un espejo y reflejarlos, sino que se había ido estableciendo una serie de prácticas, algunas simplemente derivadas de la percepción humana y otras exigidas por los sistemas de producción, que derivaban en un verdadero proceso de construcción, más que de transmisión o difusión. Entonces, tomando en cuenta también esto no podemos ser ajenos al poner que también tienen los medios de comunicación y la importancia para que sea aprovechado, si las fuentes anónimas se revelarían muchos casos en los que ayudo serian inútiles, pensemos por un momento a una Wikileaks debilitada precisamente por ello. Todo el aporte que dio seria en vano, caería y el bien que hizo nunca lo habría hecho. 

A pesar de que wikileaks no es considerado tanto prensa, a consideración mía si lo es debido al menos a la investigación y difusión. Por ultimo cabe agregar que el anonimato debido a estos motivos y muchos otras mas esta protegido bajo ley, es parte de la libertad de prensa en muchos países, en Perugia se reunieron en una ocasión para discutir entre autoridades periodísticas para decidir si es o no beneficiosos y el resultado fue que si lo es y debe ser protegido, se estableció entonces 20 reglas a seguir para apoyar a todo aquel que quiera involucrarse a la publicación en anonimato, estas 20 se redujeron a 12 y sirven hoy de consejo a muchos otros periodistas que tanto urge usar este método.


Julian Assange

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