VISION ESTUDIANTIL DEL CONFINAMIENTO

Un día, cuenta el relato que hubo un atentado, un atentado de terror en contra de la libertad y el ocio. Tal atentado tomo por sorpresa a muchos y por sobre todo al gremio juvenil, quitándoles sus amados pasatiempos y aterrorizando sus vacaciones. Como lo dedujo el lector, nos referimos al confinamiento provocado por las medidas de seguridad tomadas para evitar la propagación del COVID-19 y por supuesto los aterrorizados son los jóvenes. El jueves 27 de febrero, concluían mis clases de verano, tan esperadas para algunos y lamentadas por otros, a los primeros por extrañar el ocio y los segundos por amar el estudio. De tales creo que me encontraba en el término medio, así anhelaba lo que termino y a la vez lo amaba. Habían pasado dos meses de los cuales amigos disfrutaban y yo ocupaba en trabajos, lo cual me disgustaba porque en dos semanas iniciarían las clases anuales, dos semanas que aprovecharía. Y las disfrute sin temor ni creencia en el tema del que todos hablaban y temían. 

El 16 de marzo, ya gozados mis días libres, inicio la cuarentena anunciada días antes por el presidente Vizcarra y días aún más antes la Universidad de la que soy estudiante anuncio que las clases iniciarían más tarde de lo debido, lo cual alegro días míos. Y no solo míos sino también de muchos, los cuales de por costumbre no manifiestan sus alegrías, sino fingen sus tristezas, comentando que extrañan las clases sabiendo ellos en su interior que no es así. Mientras la información se difundía y el pánico también, la gente se aterrorizaba y desinformaba, ya a algunos el confinamiento los pescaba y encerraba, algunos con tanto tiempo libre como de costumbre lo desperdiciaban en ocio y anhelaban sus estímulos favoritos perdidos: el de contacto personal de entretenimiento y el consumo constante manifestado en compras. De tal modo que el confinamiento al pasar los días les afecto, mientras tanto gozaba yo de los días libres para ser aprovechados, ya sea investigando, computando, aprendiendo de nuevas herramientas tecnológicas, informándome para la ejecución de diversos proyectos que tengo, y por sobre todo leyendo. En lo que respecta a mi, poco me afecto el confinamiento, ya que estuve confinado desde antes, pues, como dice Quevedo «en conversación con los difuntos» y escuchando «con mis ojos a los muertos». Pero, a la vez admito, que el estrés por enclaustramiento, algunos días me corroe. 

Lunes 20 de Abril, día trágico para el joven promedio. Inicia en Perú, y la UNSA con la batuta, las clases virtuales universitarias. Todos con incertidumbre incursionaron su vida académica enteramente al mundo virtual, los alumnos en la UNSA por un lado no querían (a veces con razón y otras por capricho) iniciar las clases y recuerdo que se usó un motivo real como excusa. Es sabido que el Perú es campeón olímpico en desigualdad y que la revolución digital llego tarde, debido que desde apenas 2010 se incrementó la adquisición y uso de computadores y móviles inteligentes. Y para la complacencia de la cuarentena peruana, en 2020 ya la mayor parte de la población contaba con acceso digital, entonces cuando se anunciaron las clases virtuales por redes sociales, alumnos con verdad argumentaron que no debían iniciar debido que algunos estudiantes con bajos recursos no contaban con el equipo necesario, lo cual se solucionó con un ciclo aparte para tales, pero lo curioso es que compañeros y alumnos, que, si contaban con los equipos, en general comentaron pública o privadamente que se compartiera la idea de mensajear a los centros federados y decirles que no poseen equipos para que así las clases no inicien. ¡Por el ocio! ¡Por no esforzarnos! ¡Por la poca importancia que realmente tenemos y no manifestamos¡, ¡Uníos! 



Clases virtuales; meme.

Lo que he presenciado hasta ahora es tragicómico, y es lo que me altera y da más miedo que el Coronavirus. Los maestros creen en verdad que sus alumnos se preocupan por sus clases, en una ocasión un alumno estaba jugando un videojuego con otros mientras dejo la transmisión meet conectada, en otra alguien admitió que siempre deja conectado el meet y luego se va a su computador a realizar su trabajo personal y espera a que le avisen cuando pasen lista. Se ha convertido también costumbre decir: “tenía problemas con la conexión” a lo que los docentes responden: “comprendo es algo nuevo para todos”. Pero no es así, es algo nuevo para ellos, los desorientados son los docentes y no los alumnos, ya la gran mayoría creció con móviles y constante uso digital. 


Docentes en clases virtuales; meme.

Hace unos días se ha viralizado una nota publicada por el diario El País, donde dice que los estudiantes andan estresados por las clases en cuarentena. De lo mismo se publicó en Perú, y hasta se están organizando eventos digitales para compartir testimonios. Bueno es otro contexto, en Europa y Asia las universidades son rigurosas y muy exigentes, la competencia hace que los estudiantes verdaderamente se esfuercen y de tanto, se estresan. Antes de la cuarentena en Seúl, por ejemplo, una alumna decía que estudiaba 16 horas promedio al día, y mientras en América se estudia 180 días, en Europa y Asia 220 días. Por el contrario, la cultura juvenil de Latinoamérica no se caracteriza por esos atributos (aunque en algunas universidades de gran prestigio si es así). Los problemas de estudio en meet que mencione, no es un fenómeno reciente, desde antes ya alumnos se has acostumbrado solo a cumplir, memorizar y no precisamente a aprender, a lo que ayudan también los docentes incalificados. 

Por último, doy yo mi sincero y ultimo testimonio al respecto: algunas clases son violentamente aburridas, no porque sea un mal tema (que me intereso yo y leo de todo) sino porque se tiene un mal docente. Respecto a mis compañeros digo que hacen todos los esfuerzos por no esforzarse (me incluyo). Sucedió antes y sucede ahora. Se que son palabras duras, y se también que hay brillantes alumnos y docentes, por lo cual lo dicho no lo puedo decir de todos, pero si lamentablemente de muchos de ellos. 


Alumnos en clases virtuales; meme.


Comentarios

  1. Se suponía que era un secreto, ahora los profesores sabrán tmr

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  2. Algunos docentes tienen una métodologia de enseñanza poco didáctica y algunos se escudan en la libertad de cátedra, se puede llegar a entender hasta cierto punto porque ellos tuvieron que adaptarse tecnológicamente a diferencia de nosotros que hemos crecido junto al desarrollo tecnológico tal vez si cambiarán su métodologia esto podría cambiar

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  3. Bueno si algo se de esta vida es que... vivimos esperando lo inesperado, quien podría haber imaginado que llegaría un momento en donde a raiz de un dizque "virus no provocado" se tendría que hacer todo virtual, estando "lejos pero cerca". De más está decir que un gran porcentaje de alumnos no está atendiendo ni mucho menos aprendiendo (al 100%)en estas clases virtuales...
    Psddt: Muy buena opinión, mi estimado Rivaldo

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  4. Deseo que pronto volvamos a reunirnos todos, sin miedos.

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